Una corona cubre y protege un diente que está quebrado, con empastes grandes o debilitado; es como darle una capa exterior nueva y fuerte. Un puente hace lo mismo en un espacio vacío: sostiene un diente de reemplazo apoyándose en los dientes sanos de cada lado.
Los dos están hechos para verse igual que su sonrisa natural y aguantar el morder y masticar de todos los días por muchos años.

Podría necesitar una corona o un puente si
- Un diente tiene un empaste grande o que está fallando
- Un diente está agrietado o fracturado
- Le falta uno o más dientes y quiere una solución fija (que no se quite)
- Un diente quedó débil después de un tratamiento de conducto
- Su mordida ha cambiado por el espacio de un diente perdido
Qué esperar
Consulta
Evaluamos el diente (o el espacio) y vemos si una corona, un puente u otra opción es lo más adecuado.
Preparación y molde
Se le da forma al diente y se toma un molde o un escaneo digital para diseñar su restauración a la medida.
Fabricación
Su corona o puente se hace a la medida para que combine con la forma y el color de sus dientes naturales.
Colocación y revisión del ajuste
Su corona o puente se adhiere en su lugar y se revisa que la mordida quede cómoda y natural.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto duran las coronas y los puentes?
Con buen cuidado, las coronas y los puentes suelen durar de 10 a 15 años o más.
¿Qué es mejor para un diente perdido: un puente o un implante?
Las dos son buenas opciones, cada una con sus pros y contras: un puente se apoya en los dientes vecinos, mientras que un implante se sostiene solo. Le ayudamos a ver cuál le conviene más para su boca y su presupuesto.
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